Ya había tirado la toalla, pero Shakn me ayudó

Llevaba más de cuatro años saliendo con la que había sido mi pareja más duradera hasta la fecha cuando ocurrió. Durante el verano, el se fue de voluntariado a la India y a la vuelta me dijo que había conocido a una chica allí que era más adecuada para él. Al principio me costó asimilarlo, pero con el tiempo, conseguí llevarlo bien. Estas cosas pasan hasta en las mejores familiasme decían mis amigos y mi familia una y otra vez.

Pasé varios meses soltera, disfrutando de tiempo para mí, viajando y centrándome en mi trabajo y amigos. Sin embargo, un día me desperté y me di cuenta de que necesitaba algo más, de que por fin estaba lista para empezar a buscar una pareja otra vez. Echaba de menos el poder contar con alguien incondicionalmente, la complicidad de las relaciones ybueno, echaba de menos tener pareja.

Me puse manos a la obra. Intenté salir más para conocer gente, me apunté a clases de cocina (aunque la mayoría de la personas iban en pareja) e incluso mis amigos me presentaron a algún que otro compañero o amigo del trabajo, pero la cosa no cuajaba. Entre las obligaciones, el trabajo, la familiaApenas encontraba tiempo para ponerme en serio a conocer gente en profundidad, por lo que a los pocos meses acabé con una sensación de frustración horrible. Por suerte todo estaba a punto de cambiar.

Una tarde quedé a tomar algo con mi amigo Pablo (el eterno soltero, el mismo camino que parecía que había tomado yo) porque me dijo que tenía algo que contarme. Quedamos en un bar por la zona de La Latina para tomar unas croquetas y unas cañas. Entre tapa y tapa, me contó emocionado que había conocido a alguien, y que llevaban un par de meses saliendo. Por supuesto me alegré muchísimo por él, pero en el fondo no pude evitar sentir una punzada de celos, ¿Qué estaba haciendo mal? ¿Por qué yo no conseguía encontrar a nadie?, ¿Tan mal lo estaba haciendo?, ¿Quizá había perdido mi atractivo?, ¿De dónde había sacado el tiempo? Y lo más importante ¿Dónde la había conocido? Estaba a punto de preguntar todas estas cosas -a riesgo de parecer desesperada- pero por suerte Pablo me dio la respuesta antes incluso de preguntar: Tienes que probar una app para móvil que se llama Shaknme dijo. Es una app para ligar, pero no es como todas las demás, esta te ofrece una serie de funcionalidades que otras no tienen, y te puedo asegurar que funciona.

Yo era un poco escéptica, las cosas como son. Ya había oído hablar de estas aplicaciones, pero no me fiaba mucho. Pablo me contó como descubrió esta aplicación y lo fácil que le había resultado crearse un perfil mucho más fácil que el Facebookme dijo, y luego me dijo una frase que me ayudó a decidirme del todo mira, yo se que estas cosas no son lo tuyo, pero puedes ver a que a mi ha funcionado. No se si lo mío con Paula llegará lejos o no, ya que aún es pronto, pero sí que te puedo decir que a día de hoy soy más feliz de lo que lo he sido en mucho tiempo y ha sido todo gracias a Shakn. Así que lo hice, nada más llegar a casa, me descargué la aplicación y me creé un perfil.

Tras unas cuantas preguntas y unas fotos de perfil, todo estaba listo para empezar, aunque como no tenía muy claro cómo, al principio me limitaba a mirar. Por suerte en Shakn había gente mucho más lanzada que yo que me ayudó a dar el primer paso. Y así conocí a Alex, un simpático (y guapo) ingeniero que tenía la misma edad que yo. La primera vez que quedamos fue gracias a la opción de Shakn de compartir planes. Cansada de comer todos los días sola en el descanso del trabajo, publiqué el plan en Shakn y Alex que trabajaba en la misma zona se unió. Nos llevamos bien desde el principio y poco a poco fuimos quedando más y más, hasta que empezamos una relación. No os voy a engañar, la cosa con Alex no cuajó. Al cabo de un par de meses nos dimos cuenta de que aunque nos llevábamos genial, en el tema de pareja éramos incompatibles, pero quedamos como buenos amigos y seguimos quedando para comer y tomar cañas de vez en cuando, pues desde nuestra relación, tenemos varios amigos en común.

Tras acabar la relación con Alex, decidí pasar a Shaken directamente, pues la experiencia había sido muy buena. Conocí a mucha gente y tuve varias citas con personas encantadoras que compartían los mismos gustos e inquietudes que yo. Y de repente, un día llegó él. Julián. Aun me acuerdo de su foto de perfil: llevaba unas gafas muy graciosas que me llamaron la atención. Julián fue un flechazo desde el primer momento (y por suerte fue mutuo). Congeniamos genial desde el principio, nos gustaban las mismas cosas, la misma música y a los dos nos encantaba salir de excursión al campo los domingos. Fue como un sueño. Al mes empezamos a salir y desde entonces estamos juntos. Las cosas no pueden ir mejor. Y todo gracias a Shaken.

Aun no me puedo creer que en tan poco tiempo Shakn haya cambiado tanto mi vida. Cuando yo ya había tirado la toalla, Shakn me ayudó.

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